lunes, 9 de mayo de 2022

CLASIFICACIÓN DE LA PREGUNTA PARA ELABORAR LAS RESPUESTAS SEGÚN LA DESTREZA DEL PENSAMIENTO

 

Benjamin Bloom y otros (1956) clasificó las preguntas en:  conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación

Norris M. Sanders (1966) clasificó las preguntas en: memoria, traducción, interpretación, aplicación, análisis, síntesis y evaluación.

Arthur Kaiser (1979) clasificó las preguntas en: abiertas, cerradas, sugestivas y retóricas.

J.P. Guilford (1956) clasificó las preguntas en: de hechos, empírica, productivas y evaluativas.

Hilda Taba (1978) clasificó las preguntas en: formación de conceptos,  interpretar conceptos y aplicar conceptos.

Ronald T Hyman (1979) clasificó las preguntas en: definitorias, empíricas, evaluativas y metafísicas.

Christensen (1991) clasificó las preguntas en:  abiertas, diagnósticas, informadas, reto, acción, secuencia, predicción, extensión y generalización.

Patricia E. Blosser (1993) clasificó las preguntas en: gerenciales, retóricas, cerradas y abiertas.

Harold Herber (1978) clasificó las preguntas en: comprensión literal, comprensión interpretativa, cerradas y abiertas.

Richard Smith (1969) clasificó las preguntas en: convergente y divergente.

(María del R. Medina-Díaz y Ada L. Verdejo-Carrión, 2001)

La clasificación es útil cuando se interesa hacer evaluaciones formativas, se caracteriza porque ocurre dentro del proceso instruccional, razón por la cual a veces se confunde con la pregunta con fines didácticos (como técnica de enseñanza).  Mientras esta última tiene que ver con la dinámica de la conducción de la enseñanzas (estimular, reforzar, centrar la atención, y otras), la pregunta con propósito formativo ayuda  a que la maestra decida si necesita cambiar de estrategia para re enseñar el material o puede continuar con otros temas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario